"Año de la Integración Nacional y el Reconocimiento de Nuestra Diversidad"

viernes, 31 de julio de 2009

Mayra Santos lamenta escasez de mujeres escritoras en últimas dos décadas

(ANDINA).- Si la alegría y la calidez caribeña tuviesen un nombre, ése sería el de la escritora Mayra Santos Febres (San Juan, 1966).
A dichas cualidades innatas se le suma una inagotable curiosidad intelectual por el acontecer literario de los países latinoamericanos; y se siente privilegiada de pasar unos días en Lima – “ciudad literaria”, como ella afirma–, con motivo de la Feria del Libro.
A todo lo anterior le agrega un estado de rebeldía, sana por cierto, en defensa de la buena literatura. Por ello, le subleva parte del experimentalismo que ha sumido la literatura latinoamericana escrita por mujeres en las dos últimas décadas del siglo XX.
“De los ochenta hay dos o tres buenas; pero la inmensa mayoría son de donde no sabemos meter la cara.

Se postula mucha experimentación con el lenguaje desde una premisa teórica, que uno, que ha leído, fácil puedes citar: esto es, Lucy Irigaray; o esto otro, Judith Butler. Por si fuera poco, hay mucho neofeminismo liberal de corte gringo, tipo Laura Esquivel, y lo que leo de ella no me gusta.”

Acá no se puede decir que estamos trabajando desde la nada, refiere Santos Febres, y no le falta razón. “En América Latina, tenemos María Luisa Bombal, Elena Garro, Rosario Castellanos, Elena Poniatowska y Nélida Piñón, todas tremendas escritoras.

Respeto los trabajos de Diamela Eltit y Guadalupe Santa Cruz, con sus experimentaciones raras; pero la verdad es que escribir acerca de la representatividad fálica del lenguaje y cómo es necesario cambiar los capiteles del falologocentrismo no invita a leer a muchas lectoras mujeres, que son las que realmente sostienen las industrias editoriales.”

El melodrama y yoMayra Santos Febres es una convencida de que los grandes temas de la literatura latinoamericana han virado 360 grados.

Muestra de ellos son sus novelas Sirena Selena vestida de pena, la historia de un travesti ambientada en medio de la violencia del narcotráfico, y Nuestra señora de la noche, sobre una de las millonarias más grandes de Puerto Rico, cuya fortuna se gestó en el negocio de los burdeles.

En ese sentido, es una defensora apasionada del melodrama. “Como metarrelato me gusta mucho. La épica de lo cotidiano se da mucho en el melodrama y se puede jugar con eso.

Además, es el gran lugar de los protagonistas femeninos: de María, de Jorge Isaacs, o de Isaura la esclava. Es un espacio bien chévere para instaurar a mujeres de clases sociales marginales como protagonistas de historias, así como jugar con un amplio imaginario social y popular.”

El gran lugar del melodrama en América Latina es el bolero, el género de la soledad urbana. “Es la gran nostalgia por la separación: del campo, la familia o el amor que queda atrás.

También es el canto de amor fugaz a la ciudad. Sirena Selena... está escrita como un bolero. Me gustan los melodramas promiscuos porque de repente el cliché de la muchachita que el tipo rico desflora lo convierto en historias en que hay prostitución y travestismo. Entonces, se rompe el melodrama y lo voy reconstruyendo.”

Negociaciones culturales y nociones de identidad
Para la escritora puertorriqueña, que conoce el ambiente literario de los migrantes latinoamericanos que escriben en inglés, es momento de echar una mirada hacia América Latina. Después de todo, indica, el “Latino U.S.”, como ella le llama, ya es un espacio consolidado.

“Me interesan las remesas culturales, mediante las cuales se influencia culturalmente el país que los migrantes dejan. También se produce la figura de las negociaciones.

Muchos indígenas juegan a la exotización para crear opciones de capital y de venta de ese exotismo, pero insertándose en los mercados globales: tú quieres lo exótico y yo lo vendo.”
Multiculturalismos
Esto va a colación de un debate suscitado entre Santos Febres con el escritor mexicano Jorge Volpi.

Este último sostiene que “la identidad no existe y ya somos parte de la cultura universal. Para mí, la identidad no viene de lo nacional ni de la razón ni del discurso, sino que proviene de lo irracional”.

“No creo que vaya a llegar el momento en que las identidades nacionales vayan a desaparecer, sino que se hibridarán y crearán nuevas negociaciones, y que pasará lo que viene ocurriendo en Estados Unidos, con el cambio del juego del poder, desde el multiculturalismo.”

Datos
_Mayra Santos Febres viene preparando la novela Fe en disfraz, que será publicada por Alfaguara.
_Sirena Selena vestida de pena ha sido traducida al inglés, italiano, francés y quedó como finalista del Premio Rómulo Gallegos de Novela en 2001.
_ Resultó primer finalista en el Premio Primavera de la editorial Espasa Calpe, con su novela Nuestra Señora de la Noche (2005).
_ Ha sido profesora visitante en las universidades de Harvard y Cornell. Actualmente es catedrática y dirige el taller de narrativa de la Universidad de Puerto Rico.

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