(ANDINA).- El ministro de Defensa, Rafael Rey, destacó hoy el cambio de actitud en Chile al haber presentado ese país una propuesta a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para complementar el planteamiento peruano de limitar la compra de armas.
Agregó que el hecho de mostrar interés en el tema “es algo positivo”, porque Chile aporta a la propuesta peruana que consiste en constituir una fuerza de seguridad regional, un cuerpo de paz para asegurar la tranquilidad, y una serie de medidas que permitan reducir el gasto en armamento.
“Cualesquiera que sean las variantes dentro de esas alternativas resulta positivo. (…) Hay un cambio en ese sentido porque antes (a Chile) no le interesaba. En este caso, se está plegando positivamente y me alegro de que eso esté sucediendo”, declaró a la prensa.
Según el vicecanciller de Chile, Ángel Flisfisch, la propuesta plantea la conformación de dos grupos de trabajo: el primero para consensuar una declaración de seguridad de Unasur; y, el segundo, para estudiar la conformación de una fuerza combinada de defensa sudamericana, tomando como modelo la fuerza chileno-argentina Cruz del Sur.
“Si finalmente es una iniciativa canalizada a Unasur para conseguir lo mismo, es algo que merece también satisfacción”, precisó Rey al comentar la reunión que sostienen hoy los cancilleres y ministros de Defensa del bloque regional en la ciudad ecuatoriana de Quito.
Rey se justificó de no estar presente en ese encuentro multilateral, pero confió en el buen desempeño del canciller José Antonio García Belaunde, quien se encargará de sustentar la propuesta peruana de un protocolo por la paz, la seguridad y la cooperación en América del Sur.
“No somos indispensables en esas reuniones. He estado en varias ya y les digo que no pasa nada. Preferí atender otras urgencias que he tenido aquí en Lima que viajar en esta ocasión. A veces por más buena intención que se tenga, no se puede estar en dos sitios.”
Por otro lado, el titular de Defensa comentó la venta autorizada de armas en Estados Unidos por más de 600 millones de dólares a Chile, y dijo que -conocida la noticia hace unos días- mostró su disconformidad con esa decisión.
“Pero es evidente que ello forma parte de la carrera armamentista que nosotros creemos es improductiva, y que además nos limita en el desarrollo y en la lucha contra la pobreza en nuestros países.”
Descartó, asimismo, que el técnico de la Fuerza Aérea del Perú Justo Ríos Aguilar haya formado parte del equipo de contrainteligencia que detectó la filtración de información reservada a cargo del suboficial Víctor Ariza Mendoza a favor de Chile.
Rey evitó pronunciarse sobre la complicidad de Ríos Aguilar, y prefirió esperar el resultado de las investigaciones para determinar si fue cómplice, o si cumplía simplemente con las órdenes impartidas por Ariza Mendoza en su calidad de oficial superior.
Sobre el pedido de inhibición a la jueza Antonia Saquicuray, para que deje el caso del espionaje en el fuero militar por tratarse de un delito de función, comentó que es necesario “convencerla” y anunció que esperará su respuesta, que dará la próxima semana.
Finalmente, anunció que solicitará al Ejército información sobre los convenios suscritos con la universidad Alas Peruanas, actualmente cuestionada por mantener presuntas relaciones irregulares con algunas instituciones públicas.
“Voy a pedir que se me informe sobre los convenios, pero no voy a hacer escándalo donde no hay escándalo, ni puedo llamar la atención a la gente por haber firmado un convenio con la universidad, como probablemente se haya firmado con otras universidades”, acotó.
Rafael Rey formuló estas declaraciones tras inaugurar la sala de hospitalización, el servicio de neumología, la renovación de nueve salas quirúrgicas y la primera etapa del laboratorio del Centro Médico Naval (Hospital Naval).
Agregó que el hecho de mostrar interés en el tema “es algo positivo”, porque Chile aporta a la propuesta peruana que consiste en constituir una fuerza de seguridad regional, un cuerpo de paz para asegurar la tranquilidad, y una serie de medidas que permitan reducir el gasto en armamento.
“Cualesquiera que sean las variantes dentro de esas alternativas resulta positivo. (…) Hay un cambio en ese sentido porque antes (a Chile) no le interesaba. En este caso, se está plegando positivamente y me alegro de que eso esté sucediendo”, declaró a la prensa.
Según el vicecanciller de Chile, Ángel Flisfisch, la propuesta plantea la conformación de dos grupos de trabajo: el primero para consensuar una declaración de seguridad de Unasur; y, el segundo, para estudiar la conformación de una fuerza combinada de defensa sudamericana, tomando como modelo la fuerza chileno-argentina Cruz del Sur.
“Si finalmente es una iniciativa canalizada a Unasur para conseguir lo mismo, es algo que merece también satisfacción”, precisó Rey al comentar la reunión que sostienen hoy los cancilleres y ministros de Defensa del bloque regional en la ciudad ecuatoriana de Quito.
Rey se justificó de no estar presente en ese encuentro multilateral, pero confió en el buen desempeño del canciller José Antonio García Belaunde, quien se encargará de sustentar la propuesta peruana de un protocolo por la paz, la seguridad y la cooperación en América del Sur.
“No somos indispensables en esas reuniones. He estado en varias ya y les digo que no pasa nada. Preferí atender otras urgencias que he tenido aquí en Lima que viajar en esta ocasión. A veces por más buena intención que se tenga, no se puede estar en dos sitios.”
Por otro lado, el titular de Defensa comentó la venta autorizada de armas en Estados Unidos por más de 600 millones de dólares a Chile, y dijo que -conocida la noticia hace unos días- mostró su disconformidad con esa decisión.
“Pero es evidente que ello forma parte de la carrera armamentista que nosotros creemos es improductiva, y que además nos limita en el desarrollo y en la lucha contra la pobreza en nuestros países.”
Descartó, asimismo, que el técnico de la Fuerza Aérea del Perú Justo Ríos Aguilar haya formado parte del equipo de contrainteligencia que detectó la filtración de información reservada a cargo del suboficial Víctor Ariza Mendoza a favor de Chile.
Rey evitó pronunciarse sobre la complicidad de Ríos Aguilar, y prefirió esperar el resultado de las investigaciones para determinar si fue cómplice, o si cumplía simplemente con las órdenes impartidas por Ariza Mendoza en su calidad de oficial superior.
Sobre el pedido de inhibición a la jueza Antonia Saquicuray, para que deje el caso del espionaje en el fuero militar por tratarse de un delito de función, comentó que es necesario “convencerla” y anunció que esperará su respuesta, que dará la próxima semana.
Finalmente, anunció que solicitará al Ejército información sobre los convenios suscritos con la universidad Alas Peruanas, actualmente cuestionada por mantener presuntas relaciones irregulares con algunas instituciones públicas.
“Voy a pedir que se me informe sobre los convenios, pero no voy a hacer escándalo donde no hay escándalo, ni puedo llamar la atención a la gente por haber firmado un convenio con la universidad, como probablemente se haya firmado con otras universidades”, acotó.
Rafael Rey formuló estas declaraciones tras inaugurar la sala de hospitalización, el servicio de neumología, la renovación de nueve salas quirúrgicas y la primera etapa del laboratorio del Centro Médico Naval (Hospital Naval).