(ANDINA).- El 41,5% del tiempo disponible de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada femenina en Lima Metropolitana lo dedican a las actividades domésticas (trabajo no remunerado), informó el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE).
Esto significa que las mujeres que cuentan con empleo dedican parte de sus horas disponibles a actividades domésticas: llegan a sus hogares y continúan trabajando para la generación de bienes y servicios para el consumo de sus familias. señaló el sector.
Entre las actividades domésticas más destacadas que realizan las mujeres que trabajan, se encuentra la preparación de alimentos (63%), siendo su participación tres veces mayor a la de los hombres.
En el resto de actividades tales como el cuidado de niños, limpieza, lavado y planchado de las prendas, entre otros, también son ellas quienes más participan, duplicando incluso la proporción de los hombres que declaran realizar dichas actividades.
Sólo para el caso de las reparaciones y mantenimiento de la vivienda, los hombres triplican la participación de las mujeres.
En el caso de las mujeres, la probabilidad de contar con mayores ingresos repercute en el tiempo que le asignan a las actividades domésticas. A mayores ingresos laborales, las mujeres dedican menos tiempo al trabajo no remunerado, lo que se explicaría por un lado, el poder contar con los medios económicos para pagar dichos servicios.
Asimismo, aquellas mujeres con mayores ingresos trabajan alrededor de 48 horas a más a la semana, donde el tiempo con el que cuentan hace menos probable que presenten más horas en la dedicación a este tipo de actividades domésticas.
Mientras que en los sectores con menores ingresos, la brecha entre el tiempo dedicado a las actividades domésticas es mucho más marcada entre mujeres y hombres. En este caso, las mujeres ocupadas dedican el doble de horas que los hombres a dichas actividades.
Por otra parte, el 28.8% de la PEA ocupada femenina en Lima Metropolitana trabaja como vendedoras, seguido del 21,6% que labora como profesionales y técnicas.
En tanto que el 15,6% se emplea como trabajadoras de los servicios; el 11,6% como empleadas de oficina; el 11,2% como trabajadoras del hogar; el 9,8% como artesanas y operarias y un 1,6% laboran en otras actividades.
Cabe mencionar, que la participación de la mujer en el mercado laboral se ha incrementado en 4,7% en el 2008 en comparación al registrado en el 2007, elevándose de 51,7% a 56.4%.
Por su parte, los hombres que trabajan dedican sólo el 23,2% del tiempo disponible a actividades domésticas.
Toda esta información se basa en los resultados del módulo de uso del tiempo (Boletín de Economía Laboral Nº 40) aplicado en la Encuesta de Hogares Especializada en Niveles de Empleo 2008
Esto significa que las mujeres que cuentan con empleo dedican parte de sus horas disponibles a actividades domésticas: llegan a sus hogares y continúan trabajando para la generación de bienes y servicios para el consumo de sus familias. señaló el sector.
Entre las actividades domésticas más destacadas que realizan las mujeres que trabajan, se encuentra la preparación de alimentos (63%), siendo su participación tres veces mayor a la de los hombres.
En el resto de actividades tales como el cuidado de niños, limpieza, lavado y planchado de las prendas, entre otros, también son ellas quienes más participan, duplicando incluso la proporción de los hombres que declaran realizar dichas actividades.
Sólo para el caso de las reparaciones y mantenimiento de la vivienda, los hombres triplican la participación de las mujeres.
En el caso de las mujeres, la probabilidad de contar con mayores ingresos repercute en el tiempo que le asignan a las actividades domésticas. A mayores ingresos laborales, las mujeres dedican menos tiempo al trabajo no remunerado, lo que se explicaría por un lado, el poder contar con los medios económicos para pagar dichos servicios.
Asimismo, aquellas mujeres con mayores ingresos trabajan alrededor de 48 horas a más a la semana, donde el tiempo con el que cuentan hace menos probable que presenten más horas en la dedicación a este tipo de actividades domésticas.
Mientras que en los sectores con menores ingresos, la brecha entre el tiempo dedicado a las actividades domésticas es mucho más marcada entre mujeres y hombres. En este caso, las mujeres ocupadas dedican el doble de horas que los hombres a dichas actividades.
Por otra parte, el 28.8% de la PEA ocupada femenina en Lima Metropolitana trabaja como vendedoras, seguido del 21,6% que labora como profesionales y técnicas.
En tanto que el 15,6% se emplea como trabajadoras de los servicios; el 11,6% como empleadas de oficina; el 11,2% como trabajadoras del hogar; el 9,8% como artesanas y operarias y un 1,6% laboran en otras actividades.
Cabe mencionar, que la participación de la mujer en el mercado laboral se ha incrementado en 4,7% en el 2008 en comparación al registrado en el 2007, elevándose de 51,7% a 56.4%.
Por su parte, los hombres que trabajan dedican sólo el 23,2% del tiempo disponible a actividades domésticas.
Toda esta información se basa en los resultados del módulo de uso del tiempo (Boletín de Economía Laboral Nº 40) aplicado en la Encuesta de Hogares Especializada en Niveles de Empleo 2008