(ANDINA).- Gracias al Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (Pronama), unos 200 mil iletrados de trece regiones del país hacen realidad su sueño de aprender a leer y escribir, derecho que durante décadas les fuera negado. A casi dos meses de haber iniciado sus sesiones de alfabetización, Se trata de pobladores de Amazonas, Ancash, Arequipa, Cajamarca, Cusco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Pasco, Puno, Lima Metropolitana y provincias. La mayoría de ellos proveniene de comunidades campesinas.
Hace dos meses han iniciado sus sesiones de alfabetización y durante ese tiempo han aprendido, orientados por sus maestros, a coger el lápiz y redactar sus primeros textos en una hoja de papel.Asimismo, reconocen las vocales, las letras del abecedario y ponen en práctica ejercicios básicos de suma y resta.
El método de enseñanza que se imparte en los círculos de alfabetización es denominado “Aprender y Crecer” y tras asistir a 78 sesiones de 208 horas pedagógicas un iletrado puede alcanzar las competencias de lectura, escritura y cálculo matemático básico.
Este 2009, el Pronama atiende a 211 mil 603 participantes, todos mayores de 15 años quienes además de aprender a leer, reciben conocimientos en temas concernientes a su desarrollo social como son Deberes y Derechos, Educación y Cultura, Familia y Comunidad, Vida Sana, Trabajo y Producción, y Medio Ambiente.
Según el Director Técnico Ejecutivo del Pronama Ángel Velázquez Fernández, “la experiencia ha demostrado que con la labor de la alfabetización un iletrado no sólo mejora su calidad de vida, sino que eleva su autoestima y está más preparado para salir adelante, trabajar y desenvolverse socialmente”.
Desde hace medio año, los egresados del Pronama pueden seguir estudiando y concluir el ciclo intermedio de la Educación Básica Alternativa, a través del plan de Continuidad Educativa, que en la práctica es un programa postalfabetización, al que asisten ya más de 200 mil alfabetizados.
Ellos estudian un promedio de ocho meses, asistiendo de tres a cinco veces por semana a los Círculos de Aprendizaje de Continuidad Educativa (CACE). Durante ese tiempo, reciben aprendizajes en las áreas de comunicación integral, matemática, trabajo productivo, ciencia y ambiente y ciencias sociales, entre otros, en 90 sesiones con 300 horas pedagógicas.
Estos conocimientos son fundamentales para el desarrollo ciudadano y productivo de los estudiantes.