(ANDINA).- El comandante general del Ejército, Otto Guibovich, subrayó hoy que las necesidades de modernizar a las Fuerzas Armadas no colisionan de ninguna manera con la propuesta del gobierno peruano de limitar el armamentismo y establecer una zona de paz en América Latina.
"De ninguna manera la campaña del gobierno contra el armamentismo en la región es contradictorio con las necesidades del Ejército”, remarcó Guibovich en declaraciones a RPP Noticias.
Recordó que fue el propio gobierno del presidente Alan García el que anunció al inicio de su gestión en el 2006, el impulso de un presupuesto importante para la defensa, a través de la compra de equipos más modernos para las Fuerzas Armadas.
“Pero no ir a una carrera desbocada que no podríamos sostenerla económicamente”, aclaró el jefe castrense.
Manifestó en tal sentido la necesidad de entender que el sistema de defensa de un país no debe degradarse y que más bien debe mantenerse en el tiempo con la adquisición se equipo más moderno.
“La reconstrucción de los sistemas de defensa son normalmente lentos, pero seguimos avanzando en ello sin caer en el extremo de una carrera desbocada armamentista. Pero necesitamos reemplazar equipo obsoleto que ya tiene hasta 40 años y ya esta fuera de vigencia”, insistió.
Servicio Militar Obligatorio
De otro lado, Guibovich desestimó la propuesta de restablecer el servicio militar obligatorio (SMO) como una fórmula que intente poner freno a la delincuencia juvenil y a las denominadas barras bravas.
“Es un esquema que creemos que en esta época no es el mejor. Ya no requerimos gente flotante, sino gente permanente que alcance niveles altos de destreza. Y eso se logra teniendo gente que permanezca en el Ejército unos 15 años y se vuelva un master”, subrayó.
No descartó, sin embargo, la posibilidad de crear unidades de reserva que operen en casos de desastres y para lo cual si haría falta un importante componente humano.
Confirmó que el próximo 8 de diciembre se llevará a cabo la Gran Parada Militar en la avenida de la Peruanidad, del Campo de Marte en el distrito de Jesús María.
Recordó que esta actividad civico militar, que tradicionalmente se celebra el 29 de julio por fiestas patrias, debió ser postergada como una de las medidas preventivas por la epidemia A H1N1.
Presupuesto del Ejército
En anteriores declaraciones, Guibovich destacó el incremento que ha destinado el Gobierno del presupuesto de inversiones a fin mejorar la calidad de vida de los miembros de esa institución castrense.
Mencionó en tal sentido que solo en el 2009 se han desembolsado más de cien millones de soles para el Ejército, lo que ha permitido ejecutar una serie de proyectos como la construcción de puestos de vigilancia en las zonas más alejadas del Perú.
“Este año hemos tenido más de 100 millones de soles en inversiones. Hace años que no teníamos un presupuesto similar. Hay que agradecer que esos presupuestos se hayan incrementado”, dijo a la agencia Andina.
Recordó que hace cinco años atrás, el presupuesto que se asignaba al Ejército no superaba los cuatro millones de soles para obras de inversión, y que el resto era destinado a gasto corriente.
Reconoció que este importante incremento del presupuesto ha generado algunos problemas iniciales para invertirlos adecuadamente en obras que beneficien al personal del Ejército.
“Ahora nos encontramos con 100 millones de soles. Hemos tenido que dar nuestros mejores esfuerzos para poder manejarlos”, remarcó Guibovich.
Dijo que con el buen manejo del presupuesto de este año, el Ejército espera convencer a las autoridades a continuar aumentando el monto de la inversión para ejecutar una serie de proyectos que también beneficiarán a la población que habita cerca de los cuarteles.
Mencionó por ejemplo la necesidad de sacar de las principales ciudades del país los cuarteles o polvorines que ahí operan.
“Hemos establecido una política de salida de la ciudad, poco a poco. Estamos haciendo 73 polvorines. Y con eso pienso que entre enero y marzo no debe quedar un solo polvorín en la ciudad”, explicó el jefe castrense.
Informó igualmente que se vienen construyendo trece nuevos puestos de vigilancia de material noble en la zona fronteriza con Ecuador de la Cordillera del Cóndor, además de haberse adquirido tiendas de campaña especiales para mejorar la calidad de vida de los soldados en la zona del río Putumayo, fronteriza con Colombia.
Agregó que en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE) el Ejército está mejorando el nivel de entrenamiento de sus efectivos a fin de mejorar la calidad de los operaciones que se realizan en dicha zona.
"De ninguna manera la campaña del gobierno contra el armamentismo en la región es contradictorio con las necesidades del Ejército”, remarcó Guibovich en declaraciones a RPP Noticias.
Recordó que fue el propio gobierno del presidente Alan García el que anunció al inicio de su gestión en el 2006, el impulso de un presupuesto importante para la defensa, a través de la compra de equipos más modernos para las Fuerzas Armadas.
“Pero no ir a una carrera desbocada que no podríamos sostenerla económicamente”, aclaró el jefe castrense.
Manifestó en tal sentido la necesidad de entender que el sistema de defensa de un país no debe degradarse y que más bien debe mantenerse en el tiempo con la adquisición se equipo más moderno.
“La reconstrucción de los sistemas de defensa son normalmente lentos, pero seguimos avanzando en ello sin caer en el extremo de una carrera desbocada armamentista. Pero necesitamos reemplazar equipo obsoleto que ya tiene hasta 40 años y ya esta fuera de vigencia”, insistió.
Servicio Militar Obligatorio
De otro lado, Guibovich desestimó la propuesta de restablecer el servicio militar obligatorio (SMO) como una fórmula que intente poner freno a la delincuencia juvenil y a las denominadas barras bravas.
“Es un esquema que creemos que en esta época no es el mejor. Ya no requerimos gente flotante, sino gente permanente que alcance niveles altos de destreza. Y eso se logra teniendo gente que permanezca en el Ejército unos 15 años y se vuelva un master”, subrayó.
No descartó, sin embargo, la posibilidad de crear unidades de reserva que operen en casos de desastres y para lo cual si haría falta un importante componente humano.
Confirmó que el próximo 8 de diciembre se llevará a cabo la Gran Parada Militar en la avenida de la Peruanidad, del Campo de Marte en el distrito de Jesús María.
Recordó que esta actividad civico militar, que tradicionalmente se celebra el 29 de julio por fiestas patrias, debió ser postergada como una de las medidas preventivas por la epidemia A H1N1.
Presupuesto del Ejército
En anteriores declaraciones, Guibovich destacó el incremento que ha destinado el Gobierno del presupuesto de inversiones a fin mejorar la calidad de vida de los miembros de esa institución castrense.
Mencionó en tal sentido que solo en el 2009 se han desembolsado más de cien millones de soles para el Ejército, lo que ha permitido ejecutar una serie de proyectos como la construcción de puestos de vigilancia en las zonas más alejadas del Perú.
“Este año hemos tenido más de 100 millones de soles en inversiones. Hace años que no teníamos un presupuesto similar. Hay que agradecer que esos presupuestos se hayan incrementado”, dijo a la agencia Andina.
Recordó que hace cinco años atrás, el presupuesto que se asignaba al Ejército no superaba los cuatro millones de soles para obras de inversión, y que el resto era destinado a gasto corriente.
Reconoció que este importante incremento del presupuesto ha generado algunos problemas iniciales para invertirlos adecuadamente en obras que beneficien al personal del Ejército.
“Ahora nos encontramos con 100 millones de soles. Hemos tenido que dar nuestros mejores esfuerzos para poder manejarlos”, remarcó Guibovich.
Dijo que con el buen manejo del presupuesto de este año, el Ejército espera convencer a las autoridades a continuar aumentando el monto de la inversión para ejecutar una serie de proyectos que también beneficiarán a la población que habita cerca de los cuarteles.
Mencionó por ejemplo la necesidad de sacar de las principales ciudades del país los cuarteles o polvorines que ahí operan.
“Hemos establecido una política de salida de la ciudad, poco a poco. Estamos haciendo 73 polvorines. Y con eso pienso que entre enero y marzo no debe quedar un solo polvorín en la ciudad”, explicó el jefe castrense.
Informó igualmente que se vienen construyendo trece nuevos puestos de vigilancia de material noble en la zona fronteriza con Ecuador de la Cordillera del Cóndor, además de haberse adquirido tiendas de campaña especiales para mejorar la calidad de vida de los soldados en la zona del río Putumayo, fronteriza con Colombia.
Agregó que en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE) el Ejército está mejorando el nivel de entrenamiento de sus efectivos a fin de mejorar la calidad de los operaciones que se realizan en dicha zona.