Por Susana Mendoza
Lima, dic. 15 (ANDINA).- Alberto Ramírez Ramos es director del Centro Editorial de la Universidad peruana Cayetano Heredia y autor de Una Guía para la Prevención.
Lima, dic. 15 (ANDINA).- Alberto Ramírez Ramos es director del Centro Editorial de la Universidad peruana Cayetano Heredia y autor de Una Guía para la Prevención.
Sostiene que constituye un deber de las universidades investigar, y publicar lo que investiga, porque de esta manera se beneficia a la sociedad. Además es una manera de asumir su compromiso moral con el Estado.
Muy pocas universidades en nuestro país promueven la investigación ¿Por mala gestión?
- Quiero empezar diciendo que toda universidad se sustenta en tres pilares: enseñanza, investigación y proyección a la comunidad. Si no desarrolla estas tres actividades no cumple con sus principios. Julio C. Tello decía, "una universidad donde no se investiga, no merece el nombre de tal".
¿Los tres pilares tienen que desarrollarse paralelamente?
- Sí, y permítame decir que las universidades que enseñan y no investigan, yo las llamo formadoras de profesionales. Pero hoy, como la investigación es muy compleja, ya no se les exige desarrollarse en este aspecto y esto ocurre a nivel internacional, lo que considero que no está bien.
La universidad privada está en mejores condiciones de desarrollar investigaciones y proyectarse a la comunidad... ¿Lo hacen?
- Mire, he sido el primer vicerrector de investigación de la Cayetano Heredia, y este tema lo trabajamos mucho. Cuando hay vocación de investigación, la falta de recursos no es argumento para dejar de hacerla. Los grandes aportes de la medicina, por ejemplo, provinieron, muchas veces, de laboratorios sencillos...
¿No hay vocación de investigación en las universidades?
- Yo diría que en parte depende de la gestión, y en parte de la vocación. En el caso de la investigación universitaria, es una cuestión de vocación de los profesores; si la hay pueden desarrollarse estudios con pocos recursos...
¿Cuál es la situación de la universidad Cayetano Heredia?
- Nosotros nacimos por un gran grupo de investigadores. Es decir, desde que abrimos los ojos hemos visto la investigación. Tenemos muchos estudios, pero los más importantes provienen de nuestros prestigiados institutos: investigación sobre enfermedades de altura, y de las enfermedades infecciosas y tropicales.
En el país existen 28 facultades de medicina y sólo algunas investigan, ¿no le parece irresponsable?
- Totalmente, porque además en cada facultad existen diferentes ciencias que requieren de personal idóneo para la enseñanza. Un ejemplo: biología molecular y genética. No creo que en todas esas facultades de medicina existan profesionales calificados. Es un problema del Estado crear universidades y facultades sin verificar su capacidad para enseñar. Imagínese que en Chiclayo existen cuatro facultades de medicina.
Una universidad que investiga, debe promover sus publicaciones...
- Efectivamente, una universidad que investiga es una universidad que también debe publicar. Es lo que hacemos en la UPCH y sirve para la comunidad científica.
Relación con la sociedad
El director del Centro Editorial de la UPCH, Alberto Ramírez, opina que las investigaciones que desarrollan las universidades tendrían que ser útiles para diseñar políticas públicas.
Incluso, afirma que las propuestas de ley que presenta el Congreso de la República, podrían ser consultadas a los profesionales de las universidades antes de su aprobación para confirmar su eficacia.
“Pero no ocurre, porque la universidad ha perdido espacio ante el protagonismo político. Los políticos no reconocen el lugar de la universidad para hacer las cosas.”
Para cambiar esta situación, Ramírez propone que las universidades asuman un compromiso moral con el Estado, y desarrollen acciones de proyección social a través, por ejemplo, de la edición de publicaciones que influyan en la vida de la población y el país.
Guía para la prevención
En esta publicación la UPCH propone una serie de medidas para evitar 22 tipos de enfermedades que son las más frecuentes en el país.
Con un lenguaje sencillo le contamos a la población cómo prevenir las enfermedades de trasmisión sexual, el cáncer, cómo se puede cuidar la piel o el aparato digestivo. Este es el primer tomo.
Los jóvenes siempre deben buscar la forma de investigar. Ellos tienen que hacer su propia experiencia. Tienen que exigirle a su profesor y a su universidad cumplir con esta necesidad, refiere Alberto Ramírez.